He querido plasmar la portada del número 6 de la revista Minotauro de Marcel Duchamp, porque traduce mejor que la de Picasso (portada núm. 1) El tema de este trabajo, Del Lacan poético al Lacan poema, basado en el capítulo 4º del libro de Michel Bousseyroux Lacan el borromeo .
- Bousseyroux plantea de entrada su intención, hablar de los tres estados psíquicos de la palabra, topológicos, I, S, R. Para ello, parte del interès y preocupación de Lacan por el tema del estilo, un estilo poético que llevarà a sus escritos, seminarios y clínica.
“Para disponer de un estilo hace falta una solución teòrica”, leemos en El problema del estilo y la concepción psiquiátrica de las formas paranoica de la experiència, artículo de Lacan publicado en 1933 en Minotauro.
Desde muy temprano, Lacan se plantea la solución teórica que necesita un estilo: ya en sus comienzos, lo poético se adentra en el estado real de las palabras. Veamos el poema “Hiatus irrationalis” que Lacan publica en el mismo año 1933 en el Le phare de Neuilly, Se trata de un soneto clásico, versos dodecasílabos, 6+6, de rima consonàntica, esquema ABAB/ ABAB/ CCD/ AAB. Ahora bien, entre el torrente de formes y coses, ahí está el agujero, el hiatus del
sentido que aparece cuando “todo verbo perece en mi garganta…
Entonces me pierdo en el flujo de un elemento…, es el fuego que me convierte en vuestro inmortal amante” (cf. en los tercetos).
Sería interesante articular los dos textos de 1933, para ver como las distintas creaciones delirantes (desdoblamiento del sujeto, multiplicación ubicuista…) se emparentan con los procesos de la creación poética y de estilo.
Para ver el paso que da Lacan al decir “No soy poeta sinó poema” hay un punto insoslayable en su recorrido, Roman Jakobson, ¿Qué le interesa a Lacan de Jakobson como inventor de la función poètica en palabras de MB? El papel esencial de las sonoridades
de la lengua en la estructuración del poema. Pero, en lo poético no se trata tanto de discriminar el sentido por el sonido sinó de la determinación que produce el sonido sobre el sentido, más aún hacerlos equivalentes.
Como vemos en las figuras retóricas, onomatopeia, anagrama, paranomasia, que remitent a lo real de la lengua. Está equivalència entre sonido y sentido Lacan la llevarà hasta su màxima expresión, la del sin sentido. En esta vía, privilegia la homofonía y lo que entiendo es la condensación sonido-sentido, punto clave para entender la dificultad que presenta a menudo el estilo poético de Lacan.
El poema está hecho de la lengua, acta de nacimiento del ser hablante, que inca sus raíces en el inconsciente real. La lengua nos hace nacer poema, anterior a la entrada en la palabra articulada.
¿Dónde está el sujeto ahí? El decir poético es sin sujeto, pero no sin el cuerpo donde algo de la lengua resuena. Eco del encuentro contingente entre la lengua del Otro parental y el cuerpo del infante. Esto nos llevaría al síntoma y a su interpretación: para que ésta opere el decir del analista debe producir ressonància en el cuerpo, efecto de agujero, sesgo a partir del cual Lacan dirà en L’insu que sait… (Sem. 24) que la interpretación debe ser poética.
Resumiendo, lo poético es efecto de sentido y de agujero. Solución topològica.
Se entiende entonces que Lacan conciba el pase como producción de este poema, latente en el inconsciente durante la cura. MB nos da un ejemplo del uso poético del propio Lacan, en un texto dirigido a J.M. Vapperau (1978…) testimonio donde vendría a encarnar su ser poema, con el cual haría el pase si no fuera por la edad. En él, juega con el “Être oú?, que escribe como “étrou”, equivoco ortográfico que hace agujero en el verbo ser. El poema está
firmado, no con el nombre del sujeto sinó del ser hablante diríamos:
Là-quand, dos significantes que involucran lugar y tiempo, y que si bien equivocan con el nombre de familia, (Lacan), restan del todo separados.

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